Post COP 30: lo que nos dejó Belém
Lo que nos dejó Belém
Pasó la 30° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30). La llamada “COP de la Amazonía” fueron 18 días intensos en Belém do Pará, Brasil, que incluyeron calor extremo, lluvias torrenciales, un incendio y falta de agua.
El Fondo Socioambiental Plurales, la Escuela Feminista para la Acción Climática y la Plataforma de Defensores y Defensoras de la Tierra y Territorio, junto a otras organizaciones, impulsamos una comitiva de 30 mujeres defensoras del ambiente, la tierra y el territorio. Llevamos nuestras experiencias, conocimientos y luchas para las soluciones climáticas con justicia de género, exigiendo que estén en el centro de la agenda climática internacional.
Durante todo el año nos preparamos para participar de este evento. Construimos agendas compartidas, nos capacitamos para entender qué se ponía en juego en ese lugar y nuestras posibilidades reales de incidencia, coordinamos actividades en diferentes espacios de Belém, creamos un video y un pronunciamiento colectivo para compartir nuestras demandas y propuestas con otras y ensayamos formas de generar registro audiovisual que permita que nosotras mismas, con nuestra mirada, contemos lo que íbamos a vivir.
Una vez allí, nos encontramos para intercambiar sobre las situaciones en las comunidades, tejer demandas y sobre todo, fortalecer estrategias colectivas con otras organizaciones. Nuestra presencia en la COP no fue solo un acto simbólico, fue acción política. Ahora el desafío es continuar más allá de ese evento, trasladar y sostener espacios de participación a lo local, con agendas anuales.
Bien sabemos que las COPs no van a cambiar el mundo, pero tampoco vamos a salir de esta crisis global sin lo que este espacio multilateral posibilita. Por esa razón creemos valioso compartir algo de todo lo que nos dejó esta participación.
3 CLAVES
1 Adopción del Plan de Acción de Género (GAP) de Belém
Este modelo de acción para los próximos nueve años “introduce elementos importantes en materia de salud, violencia contra las mujeres y las niñas y mecanismos de protección para las defensoras del medio ambiente, el trabajo de cuidados, el trabajo decente y los empleos de calidad, las transiciones socialmente justas y el reconocimiento de los factores interseccionales que configuran la realidad de las mujeres con discapacidad, indígenas, de comunidades rurales y remotas y afrodescendientes”. Esperamos que este documento orientativo se implemente efectivamente.
2 El afuera movilizado
Luego de muchos años, Belém volvió a reavivar las calles. Vivimos muchas protestas y movilizaciones numerosas, incluyendo la Marcha Global por el Clima, donde participaron casi 70 mil personas. Los espacios paralelos también reflejaron la fuerza colectiva. Adentro, en los espacios de toma de decisiones, las voces de las comunidades siguen estando subrepresentadas.
Repasamos los espacios que impulsamos:
El evento abierto al público “Las Defensoras Ambientales Florecen la Vida”, fue coorganizado por Tierra Viva, Fondo Socioambiental Plurales, Colectivo Casa y Fondo de Mujeres del Sur. En el encuentro, las defensoras presentaron las acciones climáticas que desarrollan en sus países, evidenciando la potencia de su trabajo territorial en la conservación de la biodiversidad, el cuidado del agua y de los montes. Asimismo, compartieron sus saberes en medicina ancestral y las tareas de cuidado que sostienen en sus comunidades, entre otros aportes.
“Defensoras de Tierra y Territorios de América Latina en Resistencia” fue un evento realizado en el marco del Eje 6 de la Cumbre de los Pueblos: Feminismo Popular y Resistencias de las Mujeres en los Territorios. Fue un espacio de encuentro y fuerza colectiva donde mujeres defensoras de la tierra, el territorio y el ambiente compartieron sus experiencias, estrategias y prácticas de resistencia frente a la violencia, la criminalización y las amenazas que enfrentan en contextos de alto riesgo.
También defensoras integrantes de nuestra comitiva participaron como panelistas en otros eventos. Cintia Mamani y Milena Martinez, integrantes de la EFAC, participaron de “Defensoras y defensores de derechos humanos en acción: retos, estrategias e incidencia en la agenda climática global” que se desarrolló en la Cumbre de los Pueblos en el marco del Eje programático 2 y participaron panelistas de tres redes y 2 organizaciones. Por su parte, Mariela Melgar y Mercedes Monje fueron parte de “Defensoras de Tierra y Territorios de América Latina en Resistencia”, dentro del Eje 6 de la Cumbre de los Pueblos.
3 Más participación popular
Esta COP recibió a multitudes de pueblos indígenas, comunidades campesinas, quilombolas y organizaciones socioambientales de todo el mundo. Llegamos por aire, tierra y agua. Mientras, en las discusiones a puerta cerrada participaban el lobby de empresas extractivas, productoras de agrotóxicos y multinacionales de ultraprocesados.
Nos quedan preguntas: ¿cómo se combate realmente la crisis climática si los Estados permiten el extractivismo? ¿Cómo se avanza en la transición justa sin escuchar a las comunidades de los territorios? ¿Qué tan reales son las promesas sin una hoja de ruta concreta?
La experiencia en Belém confirmó que la incidencia política más efectiva de las mujeres defensoras no se limita a los espacios formales de negociación, sino que se despliega de manera complementaria y tensionada entre la Zona Azul, los espacios autogestionados y las calles. Las participantes identificaron que, si bien los avances oficiales, como la adopción del Plan de Acción de Género de Belém, representan marcos de oportunidad, existe un alto riesgo de que los compromisos queden en el papel sin mecanismos claros de implementación y seguimiento.
Este 2026 la COP31 se llevará a cabo en Turquía, bajo la presidencia de Australia. Mientras tanto, la resistencia real frente a las causas y consecuencias de la crisis climática la seguiremos tejiendo en los territorios. Nos haremos escuchar cada vez que sea necesario porque desde hace generaciones venimos construyendo prácticas de mitigación, adaptación y cuidado del territorio. Nuestros saberes ancestrales, espirituales, populares y ecofeministas son parte fundamental de las soluciones climáticas.




Leave a Reply
Want to join the discussion?Feel free to contribute!